Se recomienda haber visto la serie de la que se discute antes de revisar este análisis.

Alerta de Spoilers.

No soy un crítico profesional. Este análisis no tiene como objetivo ser crítica constructiva, destructiva, ni tiene como propósito recomendar o no recomendar nada a nadie.

Este análisis sólo cumple con la función de documentar mi experiencia y desarrollar mi juicio personal hacia las historias que consumo, intentando así mejorar mi propia creación de historias.


23/12/2022

Ah… El 21 de diciembre salió al aire el último episodio de Mob Psycho 100 y… esta serie fue todo un viaje.

Las historias son una representación de la realidad misma, Mob Psycho 100 no es una excepción. Por sí sola la serie tiene una profundidad emocional muy interesante. Shigeo es un chico que ha enterrado sus emociones para mantener bajo control sus poderes psiquicos, por lo tanto, esas emociones reprimidas a veces salen a flote debido a circunstancias de su vida que desencadenan consigo sus poderes de maneras diferentes dependiendo de la emoción de turno. Mi objetivo es hablar sobre la representación tanto más ambigua que veo en ella relativo a la realidad.

En Mob Psycho 100 vemos cómo el maestro de Shigeo, quizás la persona en la que más confía en el mundo, le intenta meter en la cabeza que sus poderes psiquicos no son nada especial, que son un atributo más de su persona, similar a alguien que tiene talentos atléticos, intelectuales, apestosos… y que lo importante es no usarlos para herir a las personas.

El tema recurrente en Mob Psycho 100 es la idea de abandonar lo “único” y optar por una… aburrida vida normal en la sociedad, una vida… productiva. Sí, bueno, esto es lo que la gente suele observar con la extraña temática del show. Sí, es un show que le dice al protagonista: “hey, tienes poderes sobrenaturales, los poderes de un dios, eres capaz de reconstruir una escuela en segundos, de levantar edificios, de disparar el crecimiento de las plantas, incluso puedes acceder a las mentes de las personas mediante experiencias extracorporeas, pero tienes que llevar una vida normal. Es lo más importante”. Personalmente lo primero que se me viene a la cabeza es: “hey, tienes poderes sobrenaturales, los poderes de un dios, eres capaz de reconstruir una escuela en segundos, de levantar edificios, de disparar el crecimiento de las plantas, incluso puedes acceder a las mentes de las personas mediante experiencias extracorporeas… ¿por qué no los usas para el bien de la humanidad? ¿Reconstruir edificios en zonas de catástrofe, ayudar a construir edificios en otras circunstancias imposibles o inconvenientes de contruir, reforestar los bosques, ayudar a la gente con sus problemas internos? Al menos usa tus poderes para generar energía eléctrica para la sociedad, vamos, sólo hace falta que hagas girar una turbina…”. Sí. Ese es el asunto.

El maestro de Shigeo tiene un negocio cuestionable en el que “estafa” a sus clientes, “estafa” entre comillas porque les da realmente lo que buscan, pero siguiéndoles el juego en sus delirios generalmente supersticiosos. A pesar de esto Reigen tiene el “descaro” de proclamar que la mejor manera de vivir es la de ser útil en la sociedad de una manera convencional, honesta. Entiendo el punto, como muchos más, estoy seguro. Sí… bueno, realmente Reigen nunca dice que no debe usar sus poderes para ayudar a la sociedad, de hecho, durante la serie vemos muchas veces cómo Shigeo los utiliza para enderezar el rumbo de muchas personas que iban por el mal camino, y sí, así Shigeo está ofreciendo un valor incuestionable hacia la sociedad, Reigen sólo está en contra de que Shigeo pelee utilizando sus poderes (pero las patadas voladoras están bien), cosa que... es lo que Shigeo termina haciendo una y otra y otra vez durante el show. Al final lo que Reigen pretende es que Shigeo utilice sus poderes para ayudarlo a él a exorcizar espíritus malignos que causan daño a las personas: sus clientes con problemas de espíritus genuinos.

Según lo veo, los poderes psiquicos deben ser vistos como una representación de los talentos normales de una persona en la vida real, así que es ciertamente inútil cuestionarse cómo es que el autor no consiguió hacer que el protagonista hiciera algo más útil con sus poderes. No era el punto de la historia. Una historia se debe limitar, puede ser realista, sí y es ciertamente mejor cuando tiende a serlo, pero no está obligada a serlo, una historia puede apoyarse en argumentos esquivos, irracionales, imprácticos, porque en sí a pesar de no ser intuitivos como lo que nos ofrece el realismo, sí nos bañan en los mecanismos de la realidad y nos entregan esa dosis tan deseada de conflicto.